martes, 23 de mayo de 2017

Como añadir un nuevo miembro a la familia


Más de una vez hacemos mención en Cobayas Cui Cui sobre la importancia de tener más de una cobaya conviviendo. Salvo en casos excepcionales de cobayas muy territoriales y algo agresivas.
Para ellas es fundamental la compañía, ya que se sienten protegida, especialmente por los de su misma especie. No será raro ver como cuando se asustan y no hay donde cobijarse, intentan esconderse una detrás de la otra o incluso debajo.

Muchas personas que adquirieron mediante adopción, regalo o compra, una cobaya solamente, se preguntan como pueden aumentar la familia para que ésta no viva sola. La respuesta es que depende de la edad y del carácter de nuestra cobaya.

Cuando las cobayas son pequeñas, de unos pocos meses, son más fáciles de juntar (esto ocurre con casi cualquier animal que pueda convivir con los de su especie en un lugar cerrado).
Sin embargo, cuando la cobaya ya es adulta y vive sola, se hace dueña de su jaula, parque... en el que viva. Esto dificulta un poco más la introducción de un nuevo compañero.

En Cobayas Cui Cui no estamos a favor de hacer criar a las cobayas. Es preferible adoptar teniendo en cuenta la cantidad de abandonos que hay, y de gente que no se pueden hacer cargo de las suyas por diversos motivos. Por ello, preferimos que las cobayas que convivan en un mismo lugar, sean del mismo sexo o estén esterilizadas.

Tanto en machos como en hembras se produce una jerarquía. Por lo general hay una cobaya más dominante que la otra, y en el caso del que hablamos, lo más habitual es que sea la primera que vive en la jaula, parque...

Para introducir a la nueva compañera, es importante mantener la vigilancia. Se puede hacer una primera toma de contacto fuera del lugar dónde van a convivir habitualmente, como por ejemplo en una habitación grande (un espacio neutral). A la hora de introducir a la nueva compañera en la "vivienda" de la otra, ésta debería ser sumisa ante la otra. Aquí la aceptación vendrá de la veterana.
Si la cobaya nueva se acerca sumisamente a la que ya tenemos, tendremos que fijarnos en la reacción de esta última. Si observamos un ambiente tranquilo entre ambas, las dejaremos durante 24 horas cerca de alguien que pueda vigilarlas para comprobar si sigue habiendo esa paz.
Sin embargo, si observamos que la cobaya veterana se comporta de manera amenazante, acosando a la nueva y provocando que grite, habrá que separarlas y seguir probando en territorio neutral.

En el caso extremo de que nos fuera imposible que las dos cobayas se llevaran bien, deberemos desistir y mantenerlas separadas excepto en sus momentos de ocio en zonas neutras y siempre bajo vigilancia.

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